¡El valor de un hermano y una hermana para hacer tales cosas delante de su propia madre! La máquina del hermano, por cierto, no está mal, la rubia no se puede contener y gime sin rechistar. Si mi madre no hubiera salido de la cocina, ¡seguro que se habrían derramado!
Qué hermano más guapo y más bien cuidado. Tan guapo que hasta decidió mostrar su polla. Pues bien, la hermana no pudo resistirse a un hombre tan guapo y decidió experimentar la polla en sí misma. Menuda presión de esperma, y así se puede sacar un ojo, menos mal que la hermana no se atragantó.